En una sartén, ase los jitomates, la cebolla, los ajos y los chiles; evite que éstos se quemen.
Licue los ingredientes anteriores; si considera necesario, agregue un poco de caldo; cuando obtenga una salsa tersa y homogénea, cuélela en una cacerola a fuego alto.
Agregue la panza y un poco más de caldo; deje hervir, rectifique la sazón y retire del fuego.
Sugerencias:
Si lo prefiere más caldoso, vierta más del caldo en el que se coció la panza.
Si compra panza cruda, considere que al momento de cocerla se reducirá hasta un 50%, por lo que se recomienda comprar el doble de lo que en realidad se quiere preparar. En caso que sea precocida, sólo requiere hervirla un poco más para que se ablande.