En un recipiente a fuego medio, dore ligeramente la harina y déjela enfriar (muévala constantemente para que no se queme), deje enfriar.
Acreme la mantequilla con la leche condensada; agregue los demás ingredientes y la harina, bata hasta que obtenga una masa homogénea.
Con ella, forme un cilindro de 5 cm de diámetro aprox., ayúdese con papel encerado, cúbralo con el mismo y refrigere durante 15 minutos.
Corte el cilindro en rodajas de 1 cm de grueso, colóquelas en las charolas y hornee de 20 a 25 minutos o hasta que tengan un dorado parejo. Puede decorar con azúcar glas o refinado.